jueves, 30 de julio de 2015

Amenaza de tormenta

Os dejo una foto de esta impresionante nube de tormenta. Al fondo, tras los árboles, la peña de la Cabra, que a su lado parece insignificantemente pequeña.


martes, 28 de julio de 2015

El curioso caso del profesor Beringer

Pese a lo que el título pueda sugerir, esta es una historia real (o así parece). Una historia que arranca, según algunas fuentes, el 31 de mayo de 1725. Aquel fatídico día, se hallaron los primeros ejemplares de una larga lista de maravillosos fósiles, que incluían animales diversos inmortalizados en vívidas escenas, representaciones del sol, con su oronda y antropomorfa cara rodeada de rayos solares, o el nombre del mismmísimo Jehová escrito en caracteres hebraicos, en los montes próximos a la localidad alemana de Wurzburgo. Su entusiasta descubridor, el ilustre profesor Johann Bartholomeus Adam Beringer, recopiló, clasificó y documentó minuciosamente sus hallazgos, y publicó su trabajo en 1726, en una obra que llamó Lithographiae Wirceburgensis. Naturalmente, y para su desgracia –como seguramente ya ha adivinado el lector–, los fósiles eran falsos y todo se trató de una macabra broma orquestada por dos de sus colegas: J. Ignatz Roderick, profesor de Geografía y Matemáticas, y Johann Georg von Eckhart, bibliotecario, historiador y lingüista. Ambos habían fabricado las Lügensteine («piedras falaces»), como se las conoce ahora, y las habían diseminado en los montes por los que Beringer solía pasear, para que este las encontrase, en un deliberado intento de desacreditarlo. La cosa acabó en demanda judicial y el final fue deshonroso para todos los implicados.
En defensa de Beringer, cuya credulidad nos parece inverosímil hoy, hay que recordar que, en aquella época, incluso los científicos más ilustres seguían creyendo a pies juntillas las historias bíblicas y se afanaban en encontrar pruebas del diluvio universal. Curiosamente, más tarde, los detractores de la teoría de la evolución, argumentaban que los fósiles, que sus defensores aportaban como prueba de su teoría, habían sido creados por el Todopoderoso y dejados ahí para confundir a los incrédulos. A la vista de esta historia, no creo que este argumento deje en muy buena posición a Dios... En cualquier caso, la historia de Beringer ha servido durante generaciones para poner de manifiesto los peligros y servir de advertencia a estudiantes de ciencias de todo el mundo: cuidado con las trampas que nuestra soberbia y nuestros prejuicios ponen al pensamiento, sería la moraleja.
No me extenderé más en la historia de las Lügensteine, pero sí dejaré aquí enlaces para que, quien lo desee, pueda indagar más en esta, cuando menos, peculiar y, me atrevería a añadir, cruel historia.


The Lying Stones of Dr. Johann Bartholomew Adam Beringer , traducida y anotada por Melvin E. Jahn y Daniel L. Woolf
Las piedras falaces de Marrakech, Stephen Jay Gould






lunes, 27 de julio de 2015

El fotógrafo que ama el flamenco

No me preguntéis exactamente por qué, pero Michael Levin (Premio Fine Arts Photography de 2009) asegura que su afición por la guitarra flamenca le otorga una ventaja en su trabajo como fotógrafo. Si habéis leído mi entrada anterior, ya habréis deducido mi afición por la fotografía, así que, con vuestro permiso, me voy a atribuir cierto criterio formado al respecto y me me voy a permitir aconsejaros que visitéis la página web de este chico. Sus fotografías –siempre paisajes, tanto en color, como B&N–, de una exquisita sencillez, transmiten una impresión onírica, casi mágica. No sé si el conocimiento de la guitarra flamenca de este canadiense le proporciona, como él declara, o no una cierta ventaja, pero coincido en algo que afirma en su página: «Siempre he pensado que ser un buen fotógrafo tiene menos que ver con saberse reglas y más con conocerse a uno mismo»... Si lo escrito hasta aquí ha conseguido intrigaros, no dejéis de pinchar en el enlace:

Michael Levin

¡Que lo disfrutéis!

sábado, 25 de julio de 2015

Exposición

Por una vez, que para eso sirve tener una página en internet, me voy a dar autobombo. Desde principios de esta semana y hasta el próximo día 6 de agosto, más o menos, mi amiga Marta Gila y yo hemos colgado varias de nuestras fotografías en una exposición conjunta en La Caverna, aquí en la madrileña localidad de Lozoyuela.

 Arriba: Marta Gila, Ranas y mariposa, Lozoyuela (2015). Abajo: Carlos Olalla. Piazza San Marcos, Venecia (2012).
Modesta, eso es verdad, pero hecha con todo el entusiasmo. Porque las fotografías se hacen para verse. Así que, si os animáis a venir hasta este pueblecito de la Sierra Norte o si, por un casual, pasáis por aquí y queréis acercaros a vernos, estaremos encantados de recibir vuestra visita. Como el local suele acoger actuaciones en directo, también podéis aprovechar la visita para tomar una copa y escuchar algo de música. Os esperamos.

miércoles, 15 de julio de 2015

Efectos secundarios

Me sorprende que nadie lo haya señalado. Supongo que nos da vergüenza o algo así. Me refiero a la no elección de De Guindos para la presidencia del Eurogrupo. Tanto políticos, como medios de comunicación, han hecho valoraciones sobre las causas que han llevado a la reelección de Jeroen Dijsselbloem, en detrimento de nuestro candidato, en términos del juego político, de la coincidencia con el acuerdo con Grecia –un tanto para el holandés– o de la irrelevancia de Mariano Rajoy en Europa. Pero lo cierto es que España no tiene peso en los órganos de la Unión. ¿Es solo porque nos tienen manía, como nos gusta tanto decir? ¿Porque Mariano Rajoy no tiene capacidad de hacerse valer en la UE? ¿Por una supuesta deslealtad de Pedro Sánchez? Me sorprende, como decía al comienzo, la omisión: ¿no será que en Europa no se fían de nuestros políticos? En un país en el que nos desayunamos día sí, día también, con un nuevo escándalo de corrupción, es muy difícil pensar que ninguno de nuestros candidatos vaya a ser elegido para un puesto de gobierno en Europa. Nadie quiere que al presidente de un organismo de primera fila de la Unión Europea le saquen unos cuantos casos de corrupción por semana. El desprestigio internacional sería enorme y difícil de enmendar. Vaya por delante que yo, honestamente, no creo que De Guindos sea ese tipo de político, pero la realidad española, y más vista desde el exterior, no invita precisamente a la confianza. El Fondo Monetario Internacional dio su voto a Rodrigo Rato y todos sabemos dónde ha acabado. Sí, la verdad es que me sorprende que nadie haya señalado que, después de todo, quizá no se elige a los candidatos españoles por miedo a que les salpique una corrupción que, en España, parece haber campado a sus anchas. A lo mejor tenemos mala imagen y «la culpa, querido Bruto, no está en las estrellas...».

martes, 7 de julio de 2015

La virtud del traductor

En este denostado oficio del traductor–mal pagado y tan infravalorado–,  el trabajo bien hecho es el que no se nota. Una mala traducción es como una copa de vino llena de huellas que alguien nos ofrece: por bueno que sea el caldo, no invita a bebérselo. Pero para que un texto escrito en otro idioma se deslice al propio sin dejar en él las huellas del delito, son necesarios un olfato y una sensibilidad hacia la palabra escrita que no se aprenden. Se tiene o no se tiene. Lo demás, es oficio. Esto último es lo que podemos educar. ¿Cómo? Bueno, como decía Woody Allen, por boca de uno de sus personajes, "Sé original, pero si vas a copiar, hazlo de los grandes". Y eso es, precisamente, lo que se propone hoy aquí. Dirigido específicamente a traductores de italiano, Pepa Linares impartirá en Madrid el curso Traducción literaria del italiano, utilizando como base el texto La virtud de Checchina, de Matilde Serao y publicado por Ardicia. Con una duración de 15 horas, el curso tendrá lugar del 21 al 25 de septiembre. Si estáis interesados y necesitáis más información o queréis reservar plaza, hacedlo a través de esta dirección de correo info@billardeletras.com o llamando al teléfono 91 532 40 64. Espero que os sea de utilidad.


Pepa Linares (Madrid, 1948) Para quienes ya formen parte del mundillo, si se me permite la expresión, huelgan las presentaciones: Pepa linares es una reputada traductora, avalada por una larga y destacada trayectoria, recientemente respaldada con la concesión del Premio Ángel Crespo 2014, por su traducción de El partisano Johnny. de Beppe Fenoglio. Ha traducido narrativa de autores ingleses y estadounidenses como Peter Viertel, Edith Wharton, Bernard Malamud, Muriel SparkGeorge Meredith; e italianos como Camillo Boito, Luigi Bartolini, Giuseppe Bonaviri, Scipio Slataper, Beppe FenoglioMatilde Serao; crítica, lingüística, arte y ensayo político de autores como Norberto Bobbio, Giorgio Vasari, Antonio Forcellino, Leonardo Sciascia, Claudio Magris, Michael Ignatieffy Geoffrey Parker. Ha sido profesora de prácticas de traducción en los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo y ha dirigido varios talleres.