domingo, 6 de febrero de 2011

El cielo a tu alcance

Es para mí un placer presentar aquí este libro, El cielo a tu alcance, editado por Equipo Sirius y escrito, además, por un buen amigo. Si alabo este título en estas líneas, no es sólo porque conozco a César González (autor junto a Pedro Arranz) desde hace muchos años, y puedo asegurar que se conoce el cielo nocturno como la palma de la mano—es monitor en el Planetario de Madrid—; lo sé bien, porque yo mismo he salido con él a observar en los tiempos en que ambos éramos miembros de la Agrupación Astronómica de Madrid (AAM) y fue él quien me enseñó a reconocer las constelaciones y a localizar los objetos celestes más notables. Si alabo aquí este manual, decía, es porque resulta de lo más práctico y aconsejable para quienes estén buscando un buen texto, útil y completo, con el que iniciarse en la observación astronómica, tanto con telescopio, como con prismáticos o a simple vista. La misma labor pedagógica que yo recuerdo en nuestras excursiones, se desarrolla ahora en las páginas del libro que nos ocupa, con una profusión de imágenes que facilita la comprensión notablemente. Me consta, desde mucho antes de que el libro se publicara—¡qué difícil camino hasta que vio por fin la luz!—, que el trabajo de creación de las ilustraciones ha sido minucioso, exhaustivo y riguroso, y eso se nota en el resultado. No sólo se muestran dibujos con la posición esquemática de las estrellas, sino que, en muchas ocasiones, estos se superponen con fotografías del cielo real—las fotografías son de excelente calidad, porque las han aportado auténticos expertos en la materia, a los cuales yo conozco igualmente y doy fe del rigor con que tratan la toma de imágenes celestes—. Cuando en una misma obra se reúnen tantas personas capaces y dispuestas a trabajar para dar lo mejor de sí mismas, el resultado es siempre óptimo. En este caso, el libro reúne una serie de cualidades que lo convierten en un texto muy completo y valioso: aúna el rigor científico con una amena divulgación, sin descuidar los aspectos prácticos de la observación astronómica. El libro presenta los conocimientos técnicos básicos que hacen falta para comenzar con esta fascinante actividad: la bóveda celeste, las constelaciones,—cada cosa tiene su nombre y hay que conocerlo para consultar otros manuales—, pero enseña también los trucos para encontrar los objetos más esquivos, y nos advierte sobre cuáles son observables con prismáticos y cuáles requieren un instrumento más potente, para evitar decepciones—uno debe saber que por su telescopio nunca verá imágenes como las de las fotografías. Además, da consejos prácticos que nos facilitarán la tarea cuando estemos en el campo, unos consejos que son fruto de muchos años de experiencia (¡la cantidad de recuerdos que me vienen a la mente ahora!). En fin, ¿qué más puedo decir? Si estás buscando un buen texto para iniciarte en la observación del cielo, dale una oportunidad a este título: ¡no te decepcionará!